Psicología experimental

Esta división trata de desarrollar nuevas iniciativas aplicables al marketing fruto de los avances científicos en neurociencia y en tecnologías de la información y comunicación (TIC).

Charles D. Winslow y William L. Bramer escribieron en su libro 'La nueva organización del trabajo': "un ejemplar de un día normal de la semana del New York Times contiene más información que la que una persona media del siglo XVI recibía durante toda su vida".



 

Si eso ocurre con un periódico, imaginemos lo que sucede si a esa información le añadimos los mensajes de televisión, de radio, de vallas publicitarias, de revistas, de libros, además de los email, las llamadas telefónicas, los fax, la correspondencia... y, por si fuera poco, aún queda Internet con todos sus recursos (smartphones, tabletas, videojuegos, redes sociales, App) y lo que está por llegar, gafas de realidad aumentada, relojes inteligentes, hologramas, impresoras 3D,...

Es indudable que algo debe haber cambiado en los cerebros de dos personas separadas por cinco o más siglos de evolución para poder adaptarse y soportar esa inmensa cantidad de estímulos y mensajes a los que se está expuesto actualmente.

Una de esas estrategias inconscientes son los llamados sesgos cognitivos que permiten a la mente filtrar ese flujo inagotable de información visual para focalizar su atención a lo que le interesa.

 

Esa perspectiva es la que genera nuestro interés en desarrollar nuevas formas de comunicación, que sean más efectivas y estén más adaptadas a la mente y al entorno audiovisual que hemos descrito.

 

En las siguientes tres secciones describimos algunos de los desarrollos en fase experimental.